
Llegael momento del señor de la guerra
de coger barroy pintarme la piel,
grito desde la colina que sé cantar,
aalguien le llegará mi voz sin gallos.
ando desnudo subiendo la gran montaña,
no llevo más queun taparrabo, tres plumas
un arco y tres flechas en laespalda,
las nubes me llevan a la cima.
aquí, arriba se ven los fuegos de los vaqueros,
las dunas y serpientes disfrazadas con papel
deexperiencia, fechas y adn.
comienzo la bajada y a cien metros me paro,
inspiro fuerte, respiro suave,
alzo los brazos, le habloal sol
y camino hasta que una bala me atraviese.