29 oct. 2006

Receta de poeta

Ser poeta es mi manera de estar solo. El arte de escribir consiste en decir mucho con pocas palabras. La misión del arte no es copiar la naturaleza, sino expresarla. El artista es un loco que, quizás, tiene un nivel de lucidez mayor que el resto de las personas, ya que ha encontrado la manera de exorcizar sus fantasmas personales a través de su creación. La poesía es un arma cargada de futuro. Cada poema es único. En cada obra late, con mayor o menor grado, toda la poesía. Cada lector busca algo en el poema. Y no es insólito que lo encuentre: Ya lo llevaba dentro. La primera tarea del poeta es desanclar en nosotros una materia que quiere soñar. Los poetas son hombres que han conservado sus ojos de niño. El poeta ve lo poético aun en las cosas mas cotidianas.
Los dioses facilitan el primer verso; los demás, los hace el poeta.

Ya ven que se ha escrito mucho sobre la única profesión libre y, para los anónimos, gratuita.
La receta es sencilla para serlo. Primero hay que saber escuchar a los dioses (aún siendo irracional, es la mejor explicación que encuentro a cómo se rellenan los primeros versos). Luego, hay que buscar un contexto ideal en el que se unan palabras que, escritas en otro contexto, sería imposible que estuvieran juntas. Ya tenemos claro lo que queremos expresar. El engranaje de las palabras adecuadas y si queremos añadirle rima, es casi lo último. Queda cerrar la poesía, que se puede hacer de varias formas pero debe tener conexión con el primer verso.

28 oct. 2006

Desconfianza

Uno desconfía ya hasta de las máquinas (o no). Para comprar una lata aquarius en una máquina hay un protocolo.
Lo primero es meterme las manos en los bolsillos y ver en dinero que tengo. Luego hay que usar la vista de lince para donde está la máquina más cercana, y es que suelen estar escondidas pra que no se vean desde lejos. Lo que pasa es que yo de pequeño buscaba a wally en aquellos grandes dibujos que ocupaban dos páginas y ya tengo la vista entrenada para estas pruebas que te pone la vida. Una vez hallada la máquina, me acerco. Antes de echar el dinero por la ranura, hay que revisar el dinero disponible y ya van dos veces desde que decidí comprarme la lata, pero lo hago con desconfianza. ¿A ver si despues de todo lo que hay montar no voy a tener dinero suficiente y lo que creí que era una moneda de un euro es una de cincuenta céntimos? Creo que los dueños de las máquinas desconfían del euro, porque aún muchás ponen el precio en pesetas. La lata cuesta 1.20, 20 céntimos más que las demás. Echo 2 euros en la máquina. Ya me crea dudas. Debería haberme comprado una lata de fanta o cocacola y así no me da cambio la máquina.
Es aquí cuando llega el momento deseado. Tras unos ruidos extraños, la lata cae en su estrecho espacio donde ya la podría coger, pero claro, la máquina no me lopone fácil, hay que pelearse con la barrita negra que no me deja cogerla tranquilamente, ¿Será para que se me olvide cogerla? A cuanto viene un hecho extraordinario y absurdo: Cuando cae la vuelta de los dos euros, miro que me haya devuelto el cambio bien, porque uno ya no se fía ni de las máquinas. ¿Y si no me devolviera bien el cambio? ¿a quién acudo? ¿al establecimiento más cercano? Oiga, es que la máquina que hay fuera de su bar no me ha devuelto el cambio correcto. ¿al teléfono de información que aparece escondido (sospechoso, ¿no?) en la máquina?

BUENAS NOCHES Y BUENA SUERTE. Hasta otra (o no).

24 oct. 2006

Amistades del mundo

Alguien dijo alguna vez que cada amistad es un mundo aparte y por suerte, tengo muchos mundos (¿será por esto mi punto de locura?).

Tengo un mundo que me hace estar en una nube de sueños, tengo otro en el que principalmente hablo de fútbol, política y la carrera, hay uno que es como el guadiana con la parte positiva de la alegría que da cuando emerge y la pena de cuando se sumerge, hay un mundo en el que dos hermanos luchamos contra los obstáculos en muchos ámbitos, hay uno que no sabría definir por su variedad de situaciones y temas que componen el mismo y hay otros que están aún en el big bang y no sé como acabará.

23 oct. 2006

Hasta cuándo

Ya cansa. Sí, vende mucho pero para algunos no es bueno verlo porque hace reverdecer sentimientos que uno no quiere en ese momento volver a sentir. Sí, a la gente le encanta ver este tipo de artículos o películas pero a algunos nos molesta que vayamos al videoclub (aunque debería llamarse dvdclub) para coger una película y desconectar de la realidad un rato y ahí están. El colmo de todo esto es que a un compañero de clase se le ocurra tratar el tema para un reportaje de la crónica especializada. Sí, él ha vivido algo de cerca y está en su libertad de escribir sobre "los principales casos de cáncer en Sevilla" pero no es un tema para investigar con la frialdad de los números por delante sino desde un enfoque filosófico, así que espero que cuando vea el texto yo no sienta rechazo hacia esa persona.

Cosas por hacer

Aún me quedan muchas cosas pendientes como por ejemplo, correr la media maratón sevilla - los palacios, visitar el estadio de independiente de avellaneda y el del liverpool para oír el "you´ll never walk alone", ir al Forum Inlgewood (aunque haya cambiado de nombre), ir a Brujas. También queda ir a la ciudad donde nació René Descartes, publicar al menos un libro.
Todo esto necesita entre otras cosas, que el mago de oz me dote de constancia. El resto lo pongo yo.

13 oct. 2006

Sonrisa

Es difícil decir lo que quiero sobre la sonrisa con palabras porque sobre todo, es un sentimiento que se comparte con otras personas pero que parte del alma, esa que descuidamos tanto.
Una sonrisa no debe ser confundida con una risa, aunque es cierto que se pueden complementarse o arruinarse la una a la otra. Cada persona tiene una distinta y cada uno la muestra según su experiencia personal.
Algunos solo son capaces de ver la sonrisa como algo físico.

8 oct. 2006

Saludos mañaneros

Ahora mismo me ha pasado algo muy curioso. Nada más levantarme de la cama y ver que schumy ha abandonado y Alonso ha ganado la carrera y le basta con ser octavo para dejar al kaiser y su último título mundial, he bajado a comprar el periódico y a tomarme un café. El café estaba hirviendo, pero era cuestión de esperar. Despues de darme una vuelta por el interior de la prensa en el que el dueño es bético y no muy buena gente, me llevo el as y abc y me quedó con las ganas de coger una revista informática en la que te regalaban un programa de retoque fotográfico. Luego atravieso el parque que está enfrente de mi casa y en el que hay un hombre de aspecto desaliñado con tres pequeños perros que le acompañan. MI calle toma el nombre del parque, Federico García Lorca, y el libro que estoy empezando y que no sé si acabaré algún día transcurre durante gran parte por allí.
Lo curioso llega cuando estoy en mi portal. Acierto a la primera con la llave que abre la puerta del portal, y digo "acierto" porque hay dos llaves iguales y solo una es la indillave (como se decía en un programa infantil cuando yo era espectador de ese programa). Nada más entrar hay una puerta de cristal que no necesita llave, menos mal. Subo cinco escalones y ya estoy en la zona de los hechos. Se abre la puerta del ascensor y aparece un hombre de unos cincuenta años, bajito, moreno y vestimenta clásica. Me dice "buenos días" con voz ronca y le contesto "hola" (debería haberle dicho buenos días pero aún estaba con la caraja mañanera). Pasarían cinco segundos cuando el señor se vuelve hacia mí y me pregunta "¿es usted sordo?". "No, porqué"- le contesto. Y me sale con algo que me dejó flipado. "Es que ya me ha pasado dos veces. Le saludo y no me responde. Y a la tercera ya se lo tengo que decir". Mi intervención fue espontánea pero resolvió el problema. "Yo le he saludado pero en voz baja. Me alegro que lo diga porque también me molesta que no se salude". Se acercó un poco más, digamos que habría cuarenta centímetros entre su barriga y la mía. Me dio la mano y se fue.

Digo al principio "algo muy curioso" porque no sé si logicamente o no, pero los que decidimos saludar couando vemos a alguien dentro del portal, que en estos casos hace de hogar comunitario al igual que cuando nos salimos de nuestro cuarto y vemos a un familiar, nos molestamos cuando no nos devuleven el saludo. Como si eso fuera pecado.

6 oct. 2006

contador

Por cuestiones desconocidas, mi contador de visitas se ha puesto en 00001, pero como anoche ponía 651, pues mi reto de llegar a 1000 antes de Enero sigue adelante.

5 oct. 2006

Agua + Palabra = Vida

Creo en la fugacidad de las palabras, estoy seguro de su utilidad funcional y por eso las palabras se las lleva el tiempo, pero en una botella con agua, elemento fundamental del ser humano.
En fin, que es un lujo saber que en mi vida las botellas van y vienen.

Historia

Una pared de un metro solo decorada con un pequeño espacio de metal y una numeración escalonada. Otra pared con un gran espejo oscurecido y una tercera en la que no hay nada reseñable, salvo secuelas de vandalismo. En el techo, dos tubos de luz. En esta pequeña zona ocurre cosas muy sorprendentes como un saludo entre dos personas que no se conocen de nada y que entablan una conversación de diez segundos mientras se dedican a ver lo bonito y curioso que es el espacio que comparten, tres personas que se agobian para situarse e incluso se da el caso de que cuatro personas de distintas edades se coloquen sin agobios. También está el caso de que acontezca una conversación silenciosa, las miradas imponen el guión.
Esto es lo que suele pasar hasta que se abre la puerta, y si te he visto no me acuerdo.