9 abr. 2010

De wimbledon al sofá

En una hora he vivido situaciones comunes que me han hecho reir. Puse la televisión y en Cosmopolitan estaba una película de esas que se sabe todo lo que va a ocurrir, pero que está bien hecha que uno se mete dentro. Wimbledon: amor en juego, creo que se llama. Vaya, la acabo de ver y ya no me acuerdo bien jejejejje Siendo este canal de TV, con las palabras amor y Wimbledon, está claro de qué va. La cosa es que el protagonista estaba a nada de ganar este torneo de tenis, y su amada estaba en la grada. Yo ya casi con la lagrimilla casi saliendo, imaginándome ganando algo, o presentando un libro, y de pronto... "Pepe, ayúdame a doblar sábanas". La mujer que limpia en casa, me hizo toc toc en el corazón, y ni lágrima ni nada. Nos pusimos uno delante del otro, abrimos cada sábana, por aquí por allá, incluso la de abajo que es incomodísima, y no sé por qué no la cambian. Con la de adelantos que hay, y aún mantienen los elásticos en las esquinas de esas que creo que se llaman bajeras.

Luego mi padre me pide que baje a por pan a la baguetería de al lado. Bajé solo en el ascensor, que no tiene un espejo, sino tres. Vamos, que es imposible escaparse de la imagen de uno. A la vuelta de comprar el pan, juego (o al menos eso parece) con un hombre a regatearnos. Nos vimos de lejos, los dos paso al frente, si uno dobla para un lado el otro va para ese, así muchas veces hasta que ya a nada de distancia, a un segundo de chocarnos por no ponernos de acuerdo ¿con la mirada? ¿telepatía? en el lado de cada uno, por fin lo conseguimos. Yo pegado al edificio y él a la carretera.

Volví al ascensor, coincidí con un hombre que iba también al siete, yo al D y él al C. Hola y hasta luego fue nuestra conversación. ¿hasta luego? Una de esas expresiones tontas que usamos por educación. Ya arriba, mientras buscaba las llaves del piso, una mujer salía de otra puerta. la saludé y ella......................................... no. No le estaba pidiendo sal ni nada de eso jejejeje solo un hola.
ya de vuelta a casa, se cerró el círculo como debía ser, en el sofá delante de la tele.