27 mar. 2009

Mundo interior en el exterior

Una cabina de teléfono se ha convertido en mi vida social, mi único medio de comunicación con el mundo. Un metro cuadrado de agobiantes cristales gruesos que hacen de frontera y un aparato antiguo gris lleno cubierto por restos de señales amorfas realizadas por niñatos, un cable pelado que lo une a mi altavoz, donde mi único sentido es el oído. Piso barras metálicas paralelas. Las puertas ya ni se abren y solo puedo alimentarme de migajas que los viandantes me tiran por los respiraderos. Un vaquero gris como oxidado por la falta de limpieza a la que me he visto abocado, una camiseta negra y zapatos marrones, son mis hermanos.

Puedo ver fuera el camino del sol con sus altibajos, el aura de niños y mayores que me insultan con la mirada en vez de ayudarme, y luego miran al cielo. No pido gran cosa, solo que mi respiración se oiga en la ciudad.

1 comentario:

Miguel Estrada dijo...

Tu respiración, soplo volcado sobre el espacio (como me gusta llamarla)es tan poderosa como un sueño infantil y hace las delicias de quien la recibe como un niño. Parece que no podemos andar sueltos, siquiera con el yugo suave de su recuerdo. Yo he librado grandes batallas con sólo mostrar la sinceridad y la fortaleza de su presencia.No desperdicies sus recursos, aunque sea una fuente. El mundo que prefiere beber bajo el el chorro de la indecencia y la oportunidad de robarle a un sentimiento tan manso su cualidad poética, es decir, la comunión de tantos como tú y yo, acabará padeciendo su momento oscuro y males mayores de los que ya hemos sufrido.
Entonces, refúgiate en tu pecho donde -como una vez escribí- la vida puso el sentir puro de la rompiente. No se trata del mar distante ni del olvido de nuestras responsabilidades que cava agujeros como un grillo en la arena, sino de vivir a ratos en soledad o en la misma vorágine,este encantamiento del tesoro ilusorio, valioso y limitado del aliento.
Oigo tu respiración, Pepe, tan dulce y humilde. Todavía me sorprende como la piedra desechada por los zorros, sea aún tan futil e inncesaria para sus proyectos. ¡Qué mas da!

Un abrazo,Pepe comparto más tu sonrisa quela ira.Paso a paso, me vas enseñando a no contaminar estos aspectos de la conciencia. Muchas gracias.