8 mar 2026

Historias de un limpiador (13)

Admito que no lo intuí a la primera y que tuve que esperar al final para completar las piezas del puzzle que tenía delante de mis ojos. Corría febrero de 2026, ya en sus últimos coletazos. De responsable estaba José Manuel, esta vez en una versión más amable que la anterior (peor sería imposible). Yo, en el turno de la mañana con mi rutina automatizada. Para la limpieza del parking estaba Juan. Un hombre de 57 años que tiempo atrás fue dueño de un bar en Sevilla durante 28 años. Suelo llegar al trabajo unos veinte minutos antes de la hora de inicio, por lo que veo llegar a ambos. José Manuel saluda a todos menos a mí, normalmente entra a las 5.58, dos minutos antes de las seis de la mañana. A esa hora ya llevo un rato charlando con Juan. Él llega a las 5.53 casi siempre. Ese día concreto en el que me llegó la primera pieza del puzzle, llovía y hacía mucho viento. Algo raro en Dos Hermanas. En días así, el del parking hace de refuerzo de la tienda y ayuda a los otros dos. Yo limpié con la mopa los pasillos de electro y textil mientras Juan cambiaba las bolsas de las papeleras de la galería y José Manuel vaciaba las bolsas de las papeleras de cada caja y el suelo de las 20 cajas donde trabajaban las cajeras. Luego de cada uno hacer su parte, nos encontramos en el bar de Cerradona, o como le dicen, el snack.